Over-Nite Sensation

ONS

por Román García Albertos

La banda de 1973

13 de septiembre de 2001

Tras la experiencia (no demasiado satisfactoria en definitiva) de la gran orquesta elécrica "The Grand Wazoo" y su epítome reducido al 50% de finales de 1972, Zappa decidió recrear unos Mothers Of Invention que no sólo aportaran una capacidad musical sin precedentes, sino que además fueran funky. Quería ir de gira con gente un poco más divertida que la de la última vez. Y con gente que ya conociera bien.

Para ello reunió a una banda increíble:

Jean-Luc Ponty al violín, que, con su carrera personal en pleno auge, encontró en el grupo de Zappa una oportunidad única de darse a conocer por todo el mundo. Ponty ya había trabajado con Zappa cuando grabó su propio álbum King Kong interpretando música del maestro (poco después de su breve colaboración en Hot Rats).

George Duke a los teclados (todavía no a las voces, Zappa le convenció para cantar un poco más tarde), que también había trabajado en el álbum de Ponty y ya había estado de gira con Zappa en 1970, y había colaborado en la grabación de los dos álbumes de 1972 (Waka/Jawaka y The Grand Wazoo). Duke siempre ha reconocido que sus años con Zappa fueron los más formativos de su carrera.

Ian Underwood a los vientos y teclados, uno de los viejos Mothers en su última gira con el maestro. Underwood había sido la mano derecha de Zappa durante años, pero ya estaba un poco cansado y quería cambiar sus horizontes.

Ruth Underwood, conocida como Ruth Komanoff antes de su matrimonio con Ian, a la percusión. Su primera gira oficial con la banda de Zappa había sido en el Grand Wazoo del año anterior, aunque su relación con Zappa y el grupo se remontaba hasta los tiempos del Garrick Theater en NYC, y había colaborado en la grabación de Uncle Meat y 200 Motels.

Sal Marquez, trompeta y voz, que había sido el gran colaborador de Zappa durante la grabación de los dos álbumes de 1972, y que fue despedido fulminantemente durante la gira australiana por atreverse a pedir un aumento de sueldo o algo así.

Bruce Fowler, otro de los supervivientes de la gira del Grand Wazoo, trombonista genial e individuo muy divertido. Sería otro de los colaboradores asiduos de Zappa, y el único de esta época que aguantó en la banda (entrando y saliendo) hasta el final. Bueno, no se le vio el (poco) pelo entre 1975 y 1988, pero...

Realmente la única novedad de la banda era la sección rítmica:

Tom Fowler, hermano de Bruce, es decir, que venía con recomendación, al bajo. Tom Fowler marcaría el camino y el estilo que deberían seguir los bajistas de Zappa a partir de entonces. Arthur Barrow y Scott Thunes se deshacen en elogios hacia él, lo cual nos ha llevado a más de uno a fijarnos un poco mejor en su trabajo. Es fascinante: efectivo, preciso, discreto, y a la vez, funky, y capaz de lo más difícil, pero sin el afán de protagonismo de un Patrick O'Hearn, por ejemplo.

Ralph Humphrey, batería, quizá uno de los mejores que ha tenido Zappa nunca (aunque nunca se le ha prestado mucha atención), también marcaría el camino a seguir para futuros ocupantes del puesto.

En fin, con esta banda, Zappa se embarcó en una gira mundial por USA, Australia y Europa que duró desde febrero hasta septiembre de 1973, con un repertorio sobre todo instrumental que contrasta radicalmente con el único álbum que se editó con esta formación (Over-Nite Sensation, por supuesto): "Chunga's Revenge", "Dog Breath", "Uncle Meat", "King Kong", "Son Of Mr. Green Genes", "Big Swifty", "Inca Roads" (en versión instrumental), "RDNZL" o "Farther Oblivion" (que incluía "Be-Bop Tango", la sección del "Steno Pool" de las aventuras de "Greggery Peccary" en versión instrumental y "Cucamonga", también instrumental). De hecho los únicos temas cantados eran "Cosmik Debris", "Camarillo Brillo" (sólo un par de veces), "I'm The Slime", "Montana" y "Zomby Woof". Todos nuevos. Más adelante se añadió al repertorio toda la suite de Nanook el Esquimal: "Don't Eat The Yellow Snow", "Nanook Rubs It", "St. Alfonzo's Pancake Breakfast" y "Father O'Blivion".

Ha habido rumores sobre una posible edición en CD de un concierto de esta banda en Australia. Sería estupendo, porque la mejor de sus facetas permanece inédita: las largas improvisaciones y los números complicados como "Dupree's Paradise" o "Don't You Ever Wash That Thing?". De hecho, con todo el material que Zappa ha publicado grabado en directo, de esta banda en particular sólo ha editado el breve corte "Father O'Blivion" (fechado erróneamente en 1972) del álbum You Can't Do That On Stage Anymore Vol. 6 que no sirve ni de lejos para saber cómo sonaba este grupo realmente (claro que esos dos minutos y pico ya son dos minutos y pico más que todas las grabaciones en directo de 1972 publicadas oficialmente).

Al principio de la gira Zappa y su banda (junto algunos colaboradores de lujo) se metieron en unos cuantos estudios de la Costa Oeste para trabajar en lo que sería su próximo álbum: Over-Nite Sensation. Además del material que terminó apareciendo en el álbum, también se grabaron en esos días otros temas como "Cosmik Debris" de Apostrophe('), la versión de "For The Young Sophisticate" que aparece en Läther, los instrumentales "RDNZL" e "Inca Roads" en sus versiones primitivas que terminaron apareciendo en The Lost Episodes, y algunos 'over-dubs' sobre grabaciones anteriores como "Wonderful Wino" (versión The Lost Episodes) y "Uncle Remus", de Apostrophe('). De esta época también debe de ser el dúo entre Zappa y Ponty "Canard du jour" que aparece en Return Of The Son Of Shut Up 'N Play Yer Guitar.

DiscReet Records y las demás compañías

20 de septiembre de 2001

Con Over-Nite Sensation Zappa inauguraba su etapa DiscReet. El trato de Bizarre con Warner Bros. había terminado y para renegociarlo Zappa y Herb Cohen crearon una nueva compañía llamada DiscReet. Parece que Zappa tenía claro que comenzaba una etapa diferente y quería un principio apropiado. Es curioso analizar con qué tipo de discos solía Zappa comenzar sus aventuras discográficas.

Por supuesto, el primero, Freak Out! inauguraba la etapa Verve/MGM, pero también toda su carrera. La intención estaba clara: poder seguir sacando discos, así que a pesar de los desmadres de las dos últimas caras, el resultado es bastante asequible por no decir comercial.

La siguiente compañía, Bizarre/Warner, la primera en la que tenía todo el control, se inauguraba con otro disco doble (el segundo) bastante poco comercial, Uncle Meat. Un muestrario de lo que Zappa era capaz de dar de sí, independiente de que hubiera gente interesada en escuchar.

El cambio al inaugurar la siguiente compañía es radical. Over-Nite Sensation, el primer álbum de DiscReet/Warner era el disco más comercial que Zappa había publicado hasta el momento. Después de discos en directo (Fillmore East, June 1971 y Just Another Band From L.A.), bandas sonoras con orquesta sinfónica (200 Motels) y discos de jazz-rock bastante difíciles para el consumidor medio (Waka/Jawaka y The Grand Wazoo), Zappa le ofrece a su nueva compañía lo más inesperado: un disco de éxito. Con letras (todas las canciones son cantadas) bastante explícitas en lo sexual pero sin llegar nunca a utilizar lenguaje soez. Es decir, ¡se puede poner en la radio! Y encima a los chicos les encanta. Además son todas canciones con buen ritmo y con estructura casi pop. Increíble.

Años más tarde, para inaugurar su nueva compañía Zappa Records y para darle con él en los morros a su antigua compañía (Warner Bros.), editó Sheik Yerbouti, otro de sus grandes éxitos comerciales después de una temporada de sequía.

La siguiente compañía, Barking Pumpkin Records, también se abre con otro disco bastante exitoso, Tinsel Town Rebellion. También es verdad que al mismo tiempo editó Shut Up 'N Play Yer Guitar. Y hasta aquí hemos llegado, porque ya no hay más compañías (el trato con Rykodisc originalmente era sólo para editar los discos de Barking Pumpkin en CD y para la serie You Can't Do That On Stage Anymore).

Las rolas

30 de septiembre de 2001

Camarillo Brillo

Para empezar el disco una canción sobre una hippie loca con un poncho (¿mejicano o de Sear's?). Una historia de amor (sexo) sobre una base bastante pop. Un principio de disco bastante sorprendente para un Zappa que nos tenía acostumbrados a poner las cosas difíciles. La batería de Ralph Humphrey lleva un ritmo endiablado pero se integra muy bien en la canción. La voz suena como a dos centímetros del micro, y muy alejada de la música. Algo que será usual a partir de ahora, y que de hecho es una de las claves de los discos de éxito. La letra, de una sexualidad implícita, no llega sin embargo a los niveles de Fillmore East, June 1971. Parece que la intención de Zappa es clara: quiere dejarse de tonterías y vender discos. Eso sí, sin perder un ápice de calidad en los arreglos musicales.

I'm The Slime

Un principio que encajaría perfectamente en Waka/Jawaka para una canción sobre la televisión susurrada por Zappa que se convertiría en un clásico de los repertorios de las bandas de Zappa (como casi todas las de este álbum, en realidad). Después de que Zappa nos cuente las virtudes de la caja tonta y que Kin Vassy nos advierta que no cambiemos de canal, se repite el tema instrumental del principio, sólo que ahora cantado por las angelicales a la par que potentes voces de Tina Turner y sus Ikettes. Eso introduce un solo de Zappa sobre una base funky que funde en negro.

Dirty Love

Otro clásico. Una de las canciones más famosas (si es que eso se puede decir) de Frank Zappa. Un perfecto rock'n'roll de los setenta, con sus guitarrazos y su ritmo arrastrado que ha versioneado cantidad de gente. Desde el Gran Wyoming en la tele hasta Los Enemigos en la banda sonora de Se buscan fulmontis. Representa la histórica primera aparición del caniche en el universo zappiano (bueno, en realidad ya habían pelado uno en Just Another Band From L.A.). Tina Turner y las Ikettes repiten en los coros. Atención al bajo de Tom Fowler.

Fifty-Fifty

Y hablando del bajo de Tom Fowler, llega una de mis favoritas del disco (y de Zappa). Sin concesiones. La típica composición instrumental de Zappa a la que ha decidido añadir letra para engañar al público. Buena, buena. Y encima la letra es toda una declaración de principios:

Bueno, se me cae la caspa
y mi aliento huele a chartreuse
sé que no soy guapo
y que mi voz está fatal.
Pero está bien, gente,
estoy lo suficientemente loco como para cantaros
de cualquier forma.
Supongo que hay un cincuenta por ciento de posibilidades
de que tenga algo que decir.

No voy a cantaros ninguna canción de amor,
ni cómo me duele el corazón.
No pediré indulgencia
porque eso ya lo habéis oído antes.
Pero está bien, gente,
estoy lo suficientemente loco como para cantaros
de cualquier forma.
Supongo que hay un cincuenta por ciento de posibilidades
de que tenga algo que decir.
¡Mira cómo me muevo!

Os he robado vuestro tiempo,
he cantado mi canción.
No ha sido ninguna gran revelación,
pero no ha sido demasiado larga.
Pero está bien, gente,
estoy lo suficientemente loco como para cantaros
de cualquier forma.
Supongo que hay un cincuenta por ciento de posibilidades
de que tenga algo que decir.

Y para redondear la cosa, la fantástica voz del fallecido Ricky Lancelotti. Un tipo increíble especializado en imitar las voces de los personajes de dibujos animados. Se le puede escuchar también en la fantástica versión de "Wonderful Wino" que hay en The Lost Episodes y en la de "For The Young Sophisticate" de Läther (ambas grabadas durante las sesiones de este álbum, por cierto).

En la sección instrumental, un solo de órgano de George Duke, que siempre se agradece, y el único solo de Jean-Luc Ponty de todo el disco, y muy buen solo, por cierto, además acompañado por la guitarra rítmica de Zappa, que siempre da gusto oírla. Luego un ácido solo del propio bigotudo, de esos en que toca tan rápido que se le atrancan los dedos, pero no importa.

Zomby Woof

Otra buena. Con todos los ingredientes, arreglos increíbles (el tipo de composición que luego enriquecería álbumes como One Size Fits All), sección de viento espléndida, la voz de Zappa susurrando sobre hombres lobo zombies que atacan a las chicas en sus dormitorios, la voz poderosa de Ricky Lancelotti alternándose con la de Zappa, y de nuevo las Ikettes haciendo los coros. Otro vicioso solo de Zappa sobre una base rítmica relajada, como le gustaba a él. Y qué más quieres.

Dinah-Moe Humm

Otro de los clásicos de los conciertos. Repetida una y otra vez hasta la náusea. Esta, la versión original, es bastante divertida y muy funky. Todavía mejor es la remezcla que hizo Spence Chrislu para el álbum Have I Offended Someone?. Zappa susurra y Kin Vassy, Sal Marquez y las Ikettes corean.

Montana

Y para acabar, la que probablemente sea la canción más absurda de Zappa. El sueño de todo vaquero que se precie, irse a Montana a cultivar hilo dental. Otra de las grandes canciones del maestro, con las Ikettes a los coros y otro sucio solo de guitarra. Las voces de pitufo de las Ikettes en la sección de después del solo son increíbles. Es una parte difícil. Cuentan que no había forma de que las chicas, con toda su experiencia, consiguieran pillarle el ritmo a la cosa, hasta que después de muchas horas y tomas, una de ellas lo consiguió e hizo que las demás la siguieran. Al final el protagonista se aleja y vemos su silueta recortada en el amanecer de Montana. Yippy-Ty-O-Ty-Ay!

Experimento:

Como casi todas estas canciones en realidad se convirtieron en clásicos del repertorio de Zappa, muchas de ellas reaparecen en los númerosos discos en directo del bigotudo, así que se me ha ocurrido una idea curiosa: reconstruir el álbum a base de versiones en directo.

  1. Camarillo Brillo (You Can't Do That On Stage Anymore Vol. 6, 1984)
  2. I'm The Slime (Zappa In New York, 1976)
  3. Dirty Love (You Can't Do That On Stage Anymore Vol. 6, 1979)
  4. Fifty-Fifty (Over-Nite Sensation, 1973)*
  5. Zomby Woof (The Best Band You Never Heard In Your Life, 1988)
  6. Dinah-Moe Humm (Baby Snakes, 1977)
  7. Montana (Whipping Floss) (You Can't Do That On Stage Anymore Vol. 2, 1974)

Me voy a hacer una cinta con esto ahora mismo. Tiene una pinta estupenda.

*No hay ninguna versión oficial de "Fifty-Fifty" aparte de la de este álbum, pero si algún día se edita oficialmente algún concierto de 1973, ya hablaremos.

© Román García Albertos
donlope@ono.com
2002-07-14