Historia del Jazz

Ted Goia
Turner/Fondo de Cultura Económica, Madrid, diciembre, 2002 (edición original inglesa de 1997)

Capítulo VIII Más allá de la libertad

El free jazz y el jazz posmoderno

[pág. 475]

[...] En buena medida, la obra de los músicos de la ACMM señaló los primeros indicios de la posmodernidad en jazz. Cad vez más, los jóvenes músicos progresistas del mundo del jazz atenuarían su búsqueda de nuevos sonidos con un pronunciado eclecticismo, que incluiría la adopción - a veces la vivisección- de estilos anteriores y otras tradiciones. En esta sensibilidad posmoderna, un aire de cakewalk podía compartir escenario con un políglota discurso ayleriano. Esta posmodernidad también se reflejaba en una actitud desconstructiva hacia la música, un deseo de descomponer los estilos en sus elementos constitutivos, centrándose a veces en un aspecto aislado, otras veces combinando las piezas en sorprendentes nuevas unidades. Esta música era capaz de evocar la elevada seriedad de los estilos progresistas anteriores, pero lo posmoderno también experimentó con todo un abanico de perspectivas diferentes, incluidas el pastiche, la parodia, el fingimiento y la performance. En este sentido, el mundo del jazz estaba siguiendo un camino que otras formas de arte ya habían pisado. Su enfoque enciclopédico respecto a los materiales disponibles -hecho sobre todo de piezas y retazos de tradiciones del pasado- era comparable a las técnicas de aquella época en literatura, teatro y artes plásticas.

A posteriori, podemos ver las raíces de esta nueva perspectiva en un gran número de proyectos de los sesenta y setenta. No solo la ACMM, sino artistas tan diversos como Carla Bley y Frank Zappa estaban utilizando elementos del jazz junto con otros fragmentos de los desechos culturales de una forma que solo puede ser calificada como “posmoderna”. La ópera de Bley Escalator Over the Hill, era una ingeniosa mezcla de influencias free, fusión y elementos clásicos. [...]

Capítulo VIII

Fusión jazz-rock, fusión mundial y fusión clásica

[págs. 495-496]

La mayor parte de los escritos sobre la fusión se han centrado en bandas con profundas raíces jazzísticas como Weather Report. Pero muchos de los trabajos más creativos del estilo de fusión vinieron de músicos de rock que tomaron y adaptaron técnicas de jazz. Incluso antes de Bitches Brew, los grupos de rock Chicago y Blood, Sweat and Tears habían unido con éxito una sección de metal de jazz a una sección rítmica de rock. La grabación del segundo de los dos grupos del “God Bless the Child” de Billie Holiday en su primer álbum de 1968 resulta tan creativa como cualquiera de los trabajos que procedían del lado jazzístico durante el auge de la fusión. El alumno de Woody Herman Bill Chase adoptó un enfoque similar con su estimulante banda de principios de los setenta Chase, que unía cuatro trompetas a una sección rítmica de rock, además de una parte vocal. Los guitarristas de rock también estaban profundizando en el empleo de las técnicas de jazz con gran éxito durante este periodo. Los trabajos de Jimi Hendrix en este ámbito estaban tan logrados que a su vez influyeron sobre músicos de jazz como Davis y McLaughlin. Los discos más orientados hacia el soul de Sly Stone y James Brown fueron también considerados importantes precedentes por un gran número de músicos de fusión de jazz. Por el contrario, Frank Zappa rara vez fue aplaudido por los músicos de jazz, pero sus proyectos de finales de los sesenta y setenta como Hot Rats, Over- Nite Sensation, The Grand Wazoo y Jazz from Hell representan en términos globales ejemplos ambiciosos y globales de la integración de las técnicas del jazz (y muchas otras) en el rock. Su sentido del humor surrealista y su tendencia a lo estrambótico pudieron eclipsar sus excelentes credenciales musicales, así como sus firmes aportaciones al estilo de fusión. También es cierto que Zappa optó siempre por distanciarse del jazz (que definía con humor como la “música del desempleo”). Su elección de músicos (incluídos los destacados líderes de banda George Duke y Jean-Luc Ponty) no sustentaba precisamente sus afirmaciones, mientras que las exigencias de su complicada escritura aseguraban que los grupos de Zappa , quizá en un caso único entre los grupos de rock de la época, fueran capaces de igualar a muchos de los principales combos de jazz en cuanto a amplitud y profundidad de su maestría musical.”

 

Gracias a Pere Parlar por la transcripción

donlope@ono.com
2014-03-08