Frank Zappa

Julián Ruiz
Popular 1 extra nº 2: Los Angeles-Londres '82, [1982], pp. 32-34

ZAPPA EN SU CASA DE LAUREL CANYON.

Cuando me dijeron que había posibilidad de una entrevista con FRANK ZAPPA pensé que llegaba tarde, muchos años después de que el iconoclasta guitarrista pudiera hacer daño. Pero, en fin, una conversación con ZAPPA, en su propio terreno y a tumba abierta, no podia dejar de ser interesante.

Así que JIM MORENO, eficiente y preciso en el departamento de CBS Internacional llamó al manager de ZAPPA, un tal BENNETT GLOTZER, que es uno de los cuatro famosos abogados de los que luego nos hablaría el propio ZAPPA.

Donde iba a ser la conversación? Sorpresa, sorpresa, porque la conversación iba a ser en la propia casa del guitarrista. Nos escribieron bien la dirección. A simple vista era muy fácil. Pero encontrar su casa no lo fue.

ZAPPA vive en el Laurel Canyon. Sí, el famoso Laurel Canyon que famoso JOHN MAYALL con aquel álbum en que por vez primera intervenía un joven llamado MICK TAYLOR. Hace de aquello más de 14 años.

El Laurel Canyon se encuentra a las espaldas de Hollywood, en los comienzos de sus colinas. Más arriba, bastante más arriba, del teatro chino. La calle era de doble dirección, pero la calzada estrechísima. Aparcamos el coche como pudimos y buscamos el número exacto. No se veía. Recuerdo que había unos obreros con una casa en construcción. Y ellos nos indicaron el camino.

Llamamos al timbre de la casa. Nadie contestó. Era todo como muy misterioso. La puerta estaba abierta. Así que penetramos hacia el interior. Había una habitación con trastos, restos de amplificadores, guitarras y cosas para reparar. Se subían unas pequeñas escaleras y lo que nos encontramos fue un estudio de grabación bastante amplio. Al fondo, muy cerca de donde se encontraba un piano de cola estaba FRANK ZAPPA escribiendo partituras en una gran mesa.

Nos vió se levantó, nos presentamos -él nos esperaba- y dijo que si queríamos café -eran las tres de la tarde en un día muy caluroso en Los Angeles- ZAPPA vestía unos extraños pantalones morados de algodon, una camisa corriente y una corbata estrecha. Su mismo pelo de siempre, algunas canas y su imagen típica de siempre. Puso tres sillas y nos sentamos justo en medio del estudio. Pero hizo una pregunta:

F.Z. ¿Qureis ver el control?

P1. Sí, por supuesto. Estoy muy interesado.

Y allá subimos. Maravillosa cónsola. Una Harrison de 36 canales automatizada, con cerebro electrónico. Tres magnetofones. Dos MCI y un Ampex. Y un rack de efectos maravilloso, que incluía nada menos que tres Lexicon, amén de varios Harmonizers Eventide. Recuerdo que le dije:

P1. ¿Cuantos millones has invertido aquí, FRANK?

F.Z. No lo sé. Pero, desde luego, aquí está todo el dinero que he ganado en mi vida. Es todo lo que tengo, pero creo que lo he invertido bien. Vamos para abajo.

ZAPPA estaba frío, reacio a hacer fotos desde un principio. y no fue fácil centrarnos en la conversación, pero cuando lo conseguimos, creo que fue una de las charlas más interesantes, más lúcidas y más apetitosas de las que hemos tenido con músicos de rock.

Esto fue más o menos:

P1. Te he visto escribir una partitura. Hace tiempo leí que tu gran ilusión era escribir música para orquesta. ¿En qué proyecto estas?

F.Z. Estoy escribiendo partes orquestales para el Festival de Holanda. El maestro BOUR las interpretará. Lo último que he escrito es una partitura llamada "Sinister Footwear". Quiero continuar mi carrera como compositor para orquesta.

P1. ¿Por qué? ¿Te has cansado del rock?

F.Z. No, pero el rock está agotado en ciertas zonas. En bastantes zonas. Y escribir para una orquesta, en cierta manera, es una aventura para mí. Ahora también estoy escribiendo una partitura para ballet que me pidió el maestro PIERRE BOULEZ en París. Es una pieza de cuarenta minutos. Probablemente, se estrene en París, a comienzos del año ochenta y dos.

P1. Ahora mismo no tienes grupo.

F.Z. Ya sabes que en cada gira es diferente. Ya sé que cambio mucho de músicos. Pero esa es una experiencia muy interesante, porque de la otra forma todos mis grupos se anquilosarían. Hay que buscar nuevas vías.

Por contra de lo que uno podía pensar, ZAPPA es muy serio, introvertido, amable, buena persona. Al natural y en conversación no responde a la imagen iconoclasta que todos nos hemos empeñado en suministrarle.

P1. ¿Normalmente, trabajas sobre el piano?

F.Z. Sí, es el piano quien puede tener más salidas. Pero también es una posibilidad muy limitada. Quiero experimentar con metales, con instrumentos de metal. Es una vía que está menos explotada.

P1. ¿Ya no se pueden hacer muchas más cosas nuevas con la guitarra?

F.Z. Muy pocas. Esa es la verdad. Ya todo o casi todo está hecho. Pero que conste que yo me considero un guitarrista por encima de todo. Pero ya no es lo mismo. Lo he utilizado todo.

P1. Sin embargo, acabas de publicar un álbum doble, hecho para amantes de la guitarra y que creo que solo se vende por correo.

F.Z. Eso lo he hecho para amantes de la guitarra que quieran explorar caminos inusuales en la guitarra. Es todo instrumental. Ahora te daré una copia.

P1. Por fin eres libre. Quiero decir que por fin, de alguna manera te has librado de las garras de las multinacionales. Y desde hace un tiempo, tienes tu propio sello discográfico BARKING PUNKIN RECORDS.

F.Z. Sí, por fin. Pero en el fondo siempre dependes de algo. Ahora, más del ochenta por ciento de mi dinero se lo llevan los cuatro abogados que se preocupan de todas las legalidades. y luego, está Hacienda, que es otro palo. Es decir, que nunca te preocupas de todo, que nunca tienes el control absoluto.

P1. Pero, mira, sigues luchando. Sigues contra lo establecido.

F.Z. Estoy cansado de luchar. Llevo diecisiete años pegando palos de ciego contra las estructuras de este país, que dícese es el adalid de la democracia. Es una mierda.

P1. ¿Que le pasa a la música americana?. Oyes la radio y es increíble. Nada nuevo, nada que se vea aventurero. Siempre oyes los mismos temas de los BEATLES o de los ROLLING STONES.

F.Z. El problema de este país es que solo está preocupado en hacer dinero. Se ha olvidado, no se preocupa de hacer cosas artísticas, de crear arte de alguna manera. No les interesa la cultura. Solo conocen la cultura del consumo. Que para ellos es lo más importante. Por eso me he cansado de luchar. Y la única respuesta es tratar de hcer algo con algún sentido artístico. Esa es mi única preocupación.

P1. ¿No oyes la radio? ¿El top cuarenta?

F.Z. No, jamás. Es una mierda, una basura. Solo son discos hechos para hacer dinero. Nada más. En Europa todavía queda un resquicio de interés por el arte, aunque se está perdiendo.

P1. ¿Has dejado de pensar en hacer películas?

F.Z. Claro, no he tenido otro remedio. Después de todo, ¿sabes lo que gané con una película como 200 Moteles? Solo cincuenta dólares. Tanto esfuerzo, tanta inversión y para nada. Aquí el fisco te lo come todo. Trabajas para ellos. Solo las religiosas, las sectas religiosas tienen el poder. ¿Sabes por qué? Porque ellas no pagan impuestos. Dicen que no están consolidadas para el lucro, aunque eso no se lo crea nadie, absolutamente nada. Yo ya estoy cansado de luchar y me refugio en mi música. Es la única respuesta que tengo.

P1. ¿Por qué vives en Los Angeles?

F.Z. A mí no me gusta Los Angeles, pero todo lo tengo aquí. Sí, me gustaría trabajar mejor en Nueva York, [...]

 

Gracias a Javier Marcote por el artículo

donlope@ono.com
2015-08-15