"No soy un mito. Soy una leyenda" Fdo.: Francis Vincent Zappa

Jordi Sierra i Fabra
Popular 1 nº 17, noviembre de 1974

Frank Zappa montó su inmenso tinglado personal en Barcelona. Desde que pisó suelo español hasta que se fue, su persona fue un arca de sorpresas, el eslabón perdido entre la farsa y la caricatura. Su "numerito" del aeropuerto ha sido lo más insólito que he visto jamás en la figura del pop. Habituado a ver desplantes, negativas a posar o a decir nada, la postura de Zappa fue increíble, subiéndose al portamaletas del coche, haciendo gestos, guiños, burlas, fotografiándose con una niña a la que hizo llorar de emoción (o de miedo), todo muy a lo Groucho Marx, desde la mímica hasta la forma de andar o moverse.

Por la tarde, apenas dos horas después de que el avión tomara tierra, Frank se metía en el Camarote Granados del Hotel Manila, en las Ramblas de Barcelona, donde era esperado por los "tigres" nacionales a los que entre Pinto y Valdemoro, capeó sin mucho convencimiento por ninguna de las dos partes. Prensa, radio y TV sostuvo con él una hora de charla... poco más o menos así fue todo:

-Zappa, tú has sido siempre un hombre muy visual, escénicamente ¿el hecho de que el público español no te entienda los textos es un handicap?

-Es importante seguir la hilazón de lo que uno expresa, sin embargo los textos representan tan sólo un 30% de mi música, el resto es sonido y pura acción física.

-¿Tiene algo que ver tu sangre latina con los jaleos políticos motivados por alguno de tus recitales en Italia?

-Tan solo hubo problemas en Milán, y es porque la ciudad vive una tensión política muy aguda. Con ello quiero decir que Milán no representa a Italia.

-¿Cuál ha sido tu función en las diferentes Mothers Of Invention que has tenido?

-Puede decirse que soy tan importante como el Director de una sinfónica a pesar de lo cual mis músicos son enteramente libres, improvisan y se mueven a su gusto, pero bajo pautas marcadas por mí. El motivo primordial es la música.

-¿Por qué cambias tanto de músicos?

-Yo no cambio. Ellos se van. Tampoco es cuestión de que no me traguen o sea un tirano, ocurre que por nuestra forma de ser siempre hay líos y desavenencias, así que se cansan, se van y yo busco otros.

-¿Eres un mito o crees que hay una imagen deformada de ti en Europa?

-No soy un mito. Soy una leyenda. Yo estoy vivo y aquí, por tanto no puedo ser un mito. Pero desde luego soy una leyenda.

-Entonces ¿crees que has repercutido en la música y los artistas actuales?

-¿Repercutir?...Beatles, Rollins, Bowie, Jefferson Airplane, Alice Cooper...y muchos más tienen influencias mías. Muchos. Todos...

-¿Qué es para ti tener éxito?

-Tener que dar ruedas de prensa en lugar de poder dormir y descansar.

-¿Por qué tu álbum "Apostrophe" ha sido el de mayor éxito de tu carrera?

-Tuvieron más éxito "Freak Out" y "Hot Rats", lo que ocurre es que éste ha subido más rápido en las listas de venta. Precisamente la historia de esto es muy curiosa. Las emisoras de FM en USA programan mis LP'S, las de AM no. Un día un director de AM oye en la FM un tema de "Apostrophe" y le gusta, pero como dura 10 minutos no le cabe en su programación. El mismo hace un corte, lo arregla y hace un tema abreviado de 3 minutos. Lo programa y gusta, lo sigue programando y es un hit, incluso llega a estar en la parte alta de los discos más radiados de América. Esta es la historia de mi éxito, pero la verdad es que ése no es mi disco, sino una "parida" de un señor. Yo ni lo he oído.

-¿Por qué has vuelto a dar giras con tanta intensidad?

-Porque pasé muchos meses en una silla de ruedas a raíz de mi accidente, y yo lo paso en grande actuando. Cuando me rompí la pierna creí volverme loco.

-¿Qué diferencia encontraste al grabar un disco y dar una gira con 20 músicos a lo que ahora con 5 por ejemplo?

-Eso es otra cosa para volverse loco. No se puede gobernar a 20 personas. Fue un experimento válido en el que al final solo perdí 2.000 dólares. De todas formas me ha encantado siempre trabajar con músicos variados.

-¿Volverás a hacer cine?

-El próximo año pienso hacer otra película, pero no me preguntes sobre qué porque ni yo lo sé aún. No tengo la menor idea, aunque sí puedo asegurarte que no tendrá nada que ver con "200 Motels". Será diferente, eso es todo.

-¿Qué tipo de música te interesa actualmente?

-La clásica contemporánea, Stravinsky y los de esa etapa.

-¿Es cierto que has dicho que el rock de los 60 tiene una gran importancia sexual?

-No, no lo he dicho así. Eso es producto de la fantasía de un crítico español que dice me entrevistó y que lo ha puesto todo al revés. El estuvo en mi camerino junto a veinte personas más.

-¿Cuál es el momento de Frank Zappa a los 10 años de su "despegue"?

-Estoy actuando más que nunca y muy a gusto. Los días de la revolución cultural de la Costa Oeste han quedado atrás y ahora hay otras motivaciones, un aspecto social distinto. Posiblemente me dedique más a hacer música, pero también me sigue gustando todo el fondo social de mis emociones y mi postura.

Zappa actuó en Barcelona como término de su gira, a pesar de que se dijo que era como comienzo. El 4 de octubre era, San Francisco. Dijo que haría una novena en el escenario pero la verdad es que dentro de su escasa hora y media no tuvo tiempo de hacer nada más. Se fue y nos dejó un buen potaje en la mollera. Su show en el aeropuerto fue demencial. La rueda de prensa dispar. La actuación digna de comentario. Fueron 20 horas... y mucho por recordar.


FZ en Badalona, 1974

Ernesto Prats
Popular 1 nº 17, noviembre de 1974, p. ?

Unas 5.000 personas se agrupan ante las puestas del Pabellón Deportivo del Juventud unos 45 minutos antes de que comience el concierto inicial de la temporada: Frank Zappa and Mothers. Es el 4 de octubre y Frank cierra su gira europea en la ciudad Condal. Cronológicamente es el día de su santo,... A las 9,45 se abren las puertas y en tropel entra la gente, medio por ocupar los mejores sitios y medio por salvarse de la llovizna que cae.

El público está ávido de oír de ver a Zappa, el mito. En España no hay álbumes y se conoce poco su historia, sólo las últimas grabaciones han llegado aquí. Lo malo es que gran parte de la gente va a quedarse sin entender lo que dice Frank porque sus textos son importantes, profundamente significativos. Son sátiras envueltas en mímica y música, pero de asimilación ambigua. También hay miedo por parte de la gente, porque no pueden prever lo que se les viene encima, sin embargo ese mismo miedo se transforma en excitación ante la sorpresa de que va a ver. Por entre ese público ya ha corrido la voz sobre la increíble show montado por Frank en el aeropuerto y sus declaraciones en la rueda de prensa, ridiculizando a un crítico fantasioso (Ángel Casas). ¿Qué hará ésta noche? Zappa ha ido al Pabellón en el autocar, con sus músicos, rehuyendo el suntuoso Cadillac que le espera. Interesante.

Poco antes de aparecer Zappa sale un miembro de su editora y avisa a los fotógrafos de que sólo podrán hacer fotos durante la primera canción. Se le aplaude y se va. Se apagan las luces y en la penumbra aparecen los seis Mothers, improvisan de entrada hasta que sale la Gran Madre con su Gibson y su sombrero Canotier. Conecta el jack de la guitarra y ataca mientras el público se caldea. El sonido es bastante bueno y la cosa promete.

En un tema Frank se dirige al público y pide un minuto de silencio porque la canción es difícil y necesita concentración. Se concentra a base de reírse y charlas con todos, hasta que atacan la pieza y Frank se luce con su wah-wah mostrando todo su dominio y técnica. También destaca aquí Napoleón que pasa sus notas por el wah-wah, respaldado por el grupo, sobre todo por George Duke al piano eléctrico. Hay que señalar que en escena Napoleón se muestra mucho más loco que Zappa, moviéndose de un lado a otro y haciendo obscenidades con la flauta, cantando como solista o respaldando a Frank. Canta, baila, juega con Ruth provocándola, se contorsiona, todo casi menos tocar, a pesar de que con el saxo es magnífico, no tanto como Ian Underwood, pero bueno a fin de cuentas...

Frank presenta a su grupo... Ruth Underwood a la percusión y vibráfono, Chester Thompson a la batería, Napoleón Murphy Brock al saxo, flauta y voz, Tom Fowler al bajo y George Duke a los teclados y voz. Tods al unísono están dirigidos por Zappa y sus manos que se mueven sin cesar y está atento a todo, percibiendo el estado de ánimo de cada uno de sus hombres marcando entras y realizando muy buenos contrapuntos.

Zappa tiene calor y se recoge el cabello. Trabaja a fondo a pesar de que algunos temas adolecen de monotonía o igualdad. Compruebo que Ponty tenía razón cuando dijo que Zappa "es un pornográfico del rock". Pero el orgasmo-sexual-musical no tiene efectividad completamente en la relación músico-público, a mucha incomprensión y frialdad del público.

En otra pieza Zappa fragmenta el leiv-motiv en tres partes. La primera con música normal, la segunda con Ruth y Napoleón cantando a coro ante el micro y la tercera, la más interesante, en un trazado muy fuerte (tipo Uriah Heep) con los músicos moviéndose y contorsionándose... pero sin que ninguno toque. Conclusiones: que tu puedes pensar la música que quieras en ese momento, la más adecuada, aunque también podría ser una exposición de cómo Zappa tocaría un tema en escena. Un nuevo número nos ofrece un solo de batería sin exhibicionismos y en otro Zappa pide silencio pues George Duke va a realizar un solo al piano eléctrico, mezclado hábilmente con sintetizador y órgano. Continuamente la voz solista es la de Zappa, pero la alterna con la de Duke y Murphy. La música llega a expresivos cénits, bruscamente cortados en lo mejor por los súbitos cambios de ritmo o el fin en lo mejor de cada pieza.

Hay un tema concreto que muestra a Zappa como yo creo que es, un joven impotenciado haciendo algún gesto obsceno con la mano en cierta parte de su cuerpo. Se pasea en escena con su guitarra tambaleándose y tocándola mientras mira fijamente a Ruth. En réplica a su impotencia está Napoleón que es el macho y que reta a Frank, el cual enfurecido trata de conseguir a la mujer. Con su mano, simbólicamente, le lanza un exorcismo a Napoleón y lo deja atontado, luego a los demás y pro fin es suya la mujer, a la cual abraza y besa en el cuello. Luego la conjura a ella y al público, hasta a sí mismo. El final es un caos de música y exorcismos mutuos. En otro tema, a la mitad, deja la guitarra y comienza a moldear a una mujer perfecta. La transporta a George la cual la prueba y la rechaza, la destruye y forma otra de nueva...

Así pasan dos horas, bueno, mucho menos. Cuando Zappa se va el público le abuchea por la cortedad de su show. Inesperadamente vuelve (no es habitual porque pocas veces hace bises, en su última actuación no volvió a salir, pro ejemplo). La gente está contenta por el detalle pero sus caras parecen máscaras ilegibles. Hay escepticismo pero Zappa parece haber gustado.

Así acabó todo. Al día siguiente el grupo se iba a Usa. Fin de su gira.

Popular 1, noviembre de 1974

Gracias a Javier Marcote por el artículo

donlope@ono.com
2012-07-31