Capítulo 2. Desde Cucamonga a San Bernardino
(o desde el Estudio Z al Tanque C)

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  1. La música como una ciencia exacta
  2. Cállate y toca la guitarra
  3. ¿Nos casamos?
  4. Cucamonga
  5. El mayor pecador del mundo
  6. Dinero de verdad
  7. El Studio Z
  8. Aparece el agente Willis
  9. El Tanque C
  10. The Soul Giants

1. La música como una ciencia exacta

Cuando tenía unos 18 años, después de escuchar a Webern, empezó a interesarse por la música dodecafónica y a escribir partituras. Seguía interesándole el aspecto gráfico de la música. Trabajaba con precisión matemática haciendo series con el ritmo, el orden de las notas, la afinación y todo eso. Pero cuando consiguió escuchar algo de la música que había escrito interpretada por músicos de verdad no le gustó nada, y decidió dejar de escribir música serial. Al fin y al cabo entre el rhythm & blues y esto tenía que haber algún sitio donde se sintiera cómodo, y que además le sonara bien al oído.

Empecé componiendo música serial. Escribía música serial cuando tenía 18 años y nunca tuve la oportunidad de conseguir que se interpretara porque vivía en una ciudad pequeña donde no había demasiados músicos que pudieran leer o tocar lo bastante bien como para contar el ritmo y leer todas las elaboradas marcas dinámicas que suelen estar relacionadas con la música serial. Sabes, haces series con la dinámica tanto como con la afinación. También puedes hacer series con el ritmo. Así que hacía ese tipo de cosas hace bastante tiempo. [...]

Lo que sucedió fue que finalmente conseguí oír algo del material serial interpretado y, quizá fue la interpretación, o quizá fue sólo que decidí hacer otra cosa, pero dejé de escribir música serial. Estaba escribiendo todo tipo de canon positivo y negativo e invirtiendo esto y haciendo retrogradaciones con aquello y volviéndome tan espaciado matemáticamente como podía y entonces me dije: "Espera un minuto, ¿a quién le importa todo esto?" Siempre me había gustado el rhythm and blues y aquí estaba yo atrapado en algún lugar entre la regla de medir y el blues rural, así que decidí que podía optar por un tercer camino entre los otros dos.

Entrevista con Martin Perlich (1972)

Cuando empecé a escribir, era sólo escribir. Era un concepto gráfico. Entoncés descubrí la música dodecafónica y pensé: "Oh, estupendo. Ahora todo lo que tengo que hacer es mantener las 12 notas en orden y no habrá problema, y ni siquiera te tienes que preocupar de cómo suena porque el valor intrínseco está determinado aritméticamente por cómo hayas manipulado todas esas 12 notas y te asegures de no escuchar la nota número 1 hasta que la número 12 tenga su turno". Estaba hacienda cosas como ésa a los 17 y 18 años. Finalmente tuve la oportunidad de escucharlo, y la verdad es que no me gustó cómo sonaba, así que dejé de hacerlo.

[...] Había oído algunas piezas dodecafónicas de otros compositores que me gustaban, lo cual es una de las razones por las que fui en esa dirección, pero como sistema era demasiado limitado para mí. Me hice la pregunta básica: Si el valor intrínseco de la música depende de tu pedigrí serial, entonces, ¿quién coño va a saber si es buena o no? Sólo la gente que se sienta con la partitura y una lupa y descubre lo bien que has rotado esas notas. Y eso es muy aburrido. Así que empecé a moverme en la dirección de lo que podrías llamar un estilo más fortuito. Esto es, cualquier cosa que me suene bien por cualquier razón, tanto si es una disonancia estrepitosa o una bonita melodía con cambios de acordes y un ritmo fijo en la base.

Zappa! (Guitar Player, 1992)

2. Cállate y toca la guitarra

Por esa época empezó a tocar la guitarra. Como la batería no se le daba muy bien (le faltaba coordinación) y los solos de guitarra de los discos de rhythm & blues se le hacían cortos, decidió conseguir una guitarra acústica barata y hacer los solos él mismo. Más tarde compró un libro de acordes y aprendió unos cuantos.

Empecé [con la guitarra] cuando tenía 18 años, pero empecé con la batería a los 12. No escuché a ningún guitarrista hasta que tuve unos 15 o así, porque en esos días el saxofón era el instrumento que se llevaba en los discos. Cuando escuchabas un guitarrista siempre era un regalo, así que empecé a coleccionar discos de guitarras de R&B. Los solos nunca eran lo suficientemente largos, solamente les daban un ronda, y me imaginé que el único modo de conseguir bastante de lo que yo quería oír era conseguir un instrumento y tocarlo yo. Así que conseguí una por un pavo y medio en una subasta, en arco, con agujero en forma de 'f', con la base rajada, sin marca, porque todo el acabado había sido borrado. Parecía que la habían lijado. Las cuerdas estarían, oh, como a una buena pulgada del mástil, y no me sabía ningún acorde, pero empecé a tocar líneas de cualquier forma. Luego empecé a conocer acordes y finalmente conseguí un libro de Mickey Baker y aprendí un montón de acordes allí.

[...] Mi padre había tocado la guitarra cuando estaba en la Universidad. Tenía una vieja por la casa, pero no me parecía tan buena como la de un dolar cincuenta. Él la tocaba una vez cada tres años; la cogía y hacía wank-wank-wank, pero eso era todo.

Guitar Player (1977)

3. ¿Nos casamos?

Cuando acabó el instituto en junio de 1958, incluso con buenas notas (los profesores no estaban dispuestos a tenerlo allí siempre, con su perilla y su abrigo), decidió entrar en la Universidad porque no había otra cosa que hacer y porque allí es donde estaban las chicas. Los Blackouts entonces se conviertieron en The Omens, con Motorhead y a veces Don Van Vliet. A los veinte años conoció a Kay Sherman, los dos se fueron a vivir juntos, dejaron la Universidad, y en diciembre de 1960, se casaron.

Mi padre quería que fuera a la universidad. Yo dije que no, que estaba interesado en la música, que no quería ir a la universidad. Así que me quedé en casa una temporada, pero no había nadie con quien hablar, todos se habían ido a la universidad, y finalmente decidí que yo iría también. Fue horrible. Estuve un año. Mientras tanto me había ido a vivir con esa chica y me había casado. Estuvimos casados cinco años y en ese tiempo tuve un montón de trabajos.

Village Voice (1968)

Me casé por primera vez cuando tenía unos veinte años. Había ido al Antelope Valley Junior College de Lancaster y al Chaffey Junior College de Alta Loma con el único propósito de conocer chicas. No tenía ningún interés en la educación superior, pero después de acabar el instituto me ocurría que si no iba a la escuela, no iba a conocer a ninguna, así que me 'reenganché'.

En Chaffey, conocí a Kay Sherman. Dejamos la escuela, empezamos a vivir juntos y nos casamos.

The Real Frank Zappa Book (1989)

4. Cucamonga

En Cucamonga
Hace muchos años
Junto a una iglesia del Santo Rodillo
Había un lugar
Donde un par de amigos y yo
Empezamos
A practicar para cuando fuéramos
A la TV
Cucamonga

Por medio de Ronnie Williams, conoció a Paul Buff, que tenía un estudio de grabación que había montado con sus propias manos en Cucamonga (un pequeño pueblo en plena Ruta 66), Pal Recording Studio, y se fue a trabajar con él. Allí descubrió el mundo de los overdubs gracias a la grabadora de cinco pistas que Paul había construido, muy avanzada para la época (en esa época los grandes estudios usaban sólo cuatro pistas). Al principio el interés de Zappa estaba sobre todo en grabar jazz.

Vino un día en 1960, cuando tenía unos 20, como alguien que quería grabar algo de jazz [...]. Tenía algunos músicos, y quería alquilar un estudio. Probablemente durante el primer año o así que estuvimos asociados lo que él hacía era grabar jazz, producir algunos discos de jazz, y también escribir algo de material sinfónico para una orquesta local que se suponía que lo iba a grabar. [...] Estaba muy orientado hacia el jazz... Tocaba en clubs, y tocaba todos los estándares de jazz... Hizo un montón de composiciones originales, y podía tocar cosas como "Satin Doll" por unos dólares y unas cervezas.

Paul Buff, citado en las notas de The Lost Episodes (1996)

En esa época había un lugar llamado Pal Recording Studio en (no os riáis) Cucamonga, California. Lo había montado un caballero sorprendente llamado Paul Buff.

Cucamonga era una mancha en el mapa, representada por la intersección de la Ruta 66 y la Avenida Archibald. En esas cuatro esquinas teníamos un restaurante italiano, un pub irlandés, una heladería y una estación de servicio.

Al norte, subiendo Archibald, había un electricista, una ferretería y un estudio de grabación. Cruzando la calle había una iglesia del Rodillo Santo, y a una manzana había una escuela.

Buff había vivido en Cucamonga antes de alistarse en los marines. Mientras servía, decidió aprender electrónica, para al salir poder aplicar lo que había aprendido y construir su propio estudio de grabación. Salió, alquiló un local en el 8040 de la Avenida Archibald y se dispuso a cambiar la dirección de la Música Popular Americana.

No tenía mesa de mezclas, así que construyó una a partir de un viejo tocador de 1940. Quitó el espejo y, justo en medio, donde hubieran ido los cosméticos, instaló una lámina de metal con mandos de Boris Karloff.

Se construyó su propia grabadora de media pulgada, de cinco pistas y hecha a mano, en una época en la que lo normal en la industria era el mono. (Creo que sólo Les Paul tenía un ocho pistas entonces. Buff era capaz de sobre-grabar igual que Les Paul, pero de una forma más primitiva).

Quería ser cantante y compositor, así que escuchaba todos los últimos discos de éxito, estudiaba cuáles eran los ganchos y, a través de un misterioso proceso, creaba sus propias réplicas llenas de ganchos.

Aprendió solo a tocar los cinco instrumentos básicos del rock and roll: batería, bajo, guitarra, teclados y saxofón alto, luego aprendió a cantar.

Hacía másters de canciones acabadas, luego se iba a Hollywood e intentaba vendérselas a Capitol, Del-Fi, Dot y Original Sound.

Alguna de estas canciones fueron realmente 'éxitos regionales'. "Tijuana Surf" (con Paul grabándose a sí mismo en multiples pistas) fue durante bastante tiempo número uno en Mexico. Yo escribí y toqué la guitarra en la cara B, un instrumental llamado "Grunion Run". Se editó en Original Sound bajo el nombre de los Hollywood Persuaders.

Trabajé con él durante un año hasta que tuvo problemas financieros y estuvo en peligro de perder el estudio.

The Real Frank Zappa Book (1989)

Para ganarse la vida estuvo trabajando en un montón de cosas. Entre otras, tocando los fines de semana la guitarra eléctrica (por fin había conseguido una) con Joe Perrino & The Mellotones, una orquestilla de fiestas en la que tocaba con uniforme las peticiones del público. Sólo un número de twist cada noche y tocando flojito. Estuvo con ellos entre noviembre de 1961 y principios de 1962. Se puso tan malo que terminó por dejarlo y guardó la guitarra durante casi un año. Después estuvo dibujando tarjetas de felicitación.

Trabajaba los fines de semana con una banda de garito de cuatro miembros llamada Joe Perrino and the Mellotones, en el Club Sahara de Tommy Sandi en San Bernardino.

El encargado nos permitía tocar un [1] 'número de twist' por noche. El resto de la noche se suponía que teníamos que tocar "Happy Birthday", "Anniversary Waltz" y "On Green Dolphin Street". Llevaba una chaqueta blanca y pajarita y pantalones negros y me sentaba en un taburete de bar y tocaba la guitarra eléctrica. Me ponía tan enfermo que lo dejé, puse la guitarra en su funda, la guardé detrás del sofá y no la toqué durante ocho meses.

The Real Frank Zappa Book (1989)

Hacía tarjetas de felicitación, escribía copías de anuncios para el First National Bank de Ontario, California, e hice algunas ilustraciones. [...]

Algunas de las tarjetas estaban normalmente por ahí. Convencí al tío para el que trabajaba —ese lugar en Claremont, California, llamado el estudio de Tarjetas de Felicitación de la Corriente del Nilo, que se especializó en portadas de tela— que las tarjetas de naturaleza floral podrían ser entretenidas para las ancianas del Medio Oeste.

[...] Era un mercado cómodo. Sabías lo que querían, y lo servías. Y yo estaba en el departamento de las portadas de seda con grandes guantes de goma, ya sabes, haciendo... y quitando el Mylar de esas cosas apestosas. Y así le pedí que me dejara hacer mi propia línea de tarjetas en una base experimental, diseñé algunas, y diseñé un pequeño estante para colocarlas.

Zappa! (Guitar Player, 1992)

Entre Zappa y Buff, tocando todos los instrumentos, y con algunos cantantes invitados como Ray Collins, grababan singles con varios nombres de grupos inventados, como The Hollywood Persuaders, Baby Ray & The Ferns, The Penguins o The Rotations, que intentaban vender a las compañías de discos de Hollywood. Algunos llegaron a tener cierto éxito en la radio (recientemente Del-Fi Records ha editado una recopilación con buena parte de este material, The Cucamonga Years (1998)).

Yo vivía en Pomona, Frank se crió en Lancaster, creo, y se mudó a Ontario. Pero en Pomona había un bar que yo solía frecuentar con mis amigos, y estaba allí bebiendo una noche. Evidentemente, habían contratado una banda, y la banda de Frank apareció por allí, y les oí tocar cosas de R&B, lo que me pareció muy raro, porque estaban tocando cosas muy oscuras.

Y finalmente, me acerqué una noche y le pregunté a Frank si podía cantar, y él dijo: "¡Sí, estupendo!" Así que subí y canté "Work With Me, Annie" y algunas baladas de R&B. Y hablamos un poco, y le dije a Frank: "Bueno, tengo esta idea para una canción llamada 'How's Yer Bird?', del..." Era una frase de Steve Allen, y así Frank dijo: "¡Oh, buena idea! Yo tengo acceso a un estudio de Cucamonga. Quizá podamos juntarnos y hacerla". Así que me llamó un par de días más tarde (nos habíamos intercambiado los números de teléfono, obviamente), y me dijo: "He escrito la canción, 'How's Yer Bird?'", y dijo: "¿Te gustaría grabarla?", yo dije: "¡Sí, por supuesto!", así que fuimos al Studio Z, e hicimos "How's Yer Bird?" con Dick Barber, 'Gnarler', haciendo gruñidos y ruidos con la boca. Y en la otra cara estaba "The World's Greatest Sinner", que era una canción escrita por Frank, que me imagino que tendría que ver con la película, The World's Greatest Sinner, para la que Frank había compuesto la banda sonora. Pero no está en la película. Estaba en la cara 'B'.

Ray Collins (KPFK/KLON, 1989)

5. El mayor pecador del mundo

Es el mayor pecador del mundo
Dije el mayor pecador del mundo
Como pecador es un campeón
Cariño, no es ningún principiante
Está podrido hasta el hueso
No puedes decir nada más
Es el mayor pecador del mundo
World's Greatest Sinner

Por esa época había empezado a coquetear con el mundo del cine componiendo la banda sonora para una película, The World Greatest Sinner (1962).

Un hombre de Ontario escribe la música para una nueva película

Un músico de 21 años de Ontario, Frank V. Zappa, ha compuesto la banda sonora para una película, The World's Greatest Sinner, que será estrenada en abril.

La música fue grabada por la Pomona Valley Symphony Orchestra, dirigida por Fred E. Graff, y aumentada con otros instrumentistas.

La película está escrita, dirigida y producida por Tim Carey, el actor "más feo y antipático" de Hollywood. Carey también interpreta al protagonista.

La productora se llama Frenzy Productions. Zappa nos cuenta que ya se están montando los negativos y en cuanto se complete habrá un pre-estreno de la película en el área de Pomona.

La mayoría de los intérpretes no son profesionales, dijo Zappa. Llama a la película una historia "artística" sobre un vendedor de seguros, insatisfecho con su vida, que se vuelve primero hacia la música, luego a la religión y luego hacia la política. La historia termina con el ex-vendedor arrepentido después de intentar sin éxito demostrar que es Dios.

Zappa empezó a componer para el film el pasado Junio. "La partitura es única", dice, "en que utiliza todo tipo de música".

Un pequeño grupo de rock'n'roll —ocho músicos— grabó el pasado Noviembre. A principios de Diciembre grabó un pequeño grupo de cámara de 20 miembros. La orquesta de 55 miembros grabó el 17 de Diciembre, 12 horas a destajo en el Chaffey auditorium.

Zappa cuenta que el film se hizo con un presupuesto de 90.000$, con el 80 por ciento del rodaje hecho en el garaje de Carey en El Monte.

Zappa, un antiguo estudiante del Chaffey College, vive en el 314 de W. G St. Se graduó en el Instituto de Lancaster y empezó a componer allí en el segundo curso. Toca la guitarra, el vibráfono, la batería y el piano.

Sus padres viven en Florida.

Progress Bulletin (Pomona, 9 de marzo de 1962)

Era un largometraje producido, dirigido y protagonizado por Timothy Carey... Yo hice la banda sonora y la canción con el tema de rock & roll. La premisa de la película era: un hombre se cree que es Dios, duda de sí mismo, irrumpe en una iglesia, roba la hostia, le clava un alfiler para descubrir si de hecho sangra o no, sangra, y él se da cuenta de que no es Dios. ¿Qué te parece como argumento?

Rolling Stone (1988)

En 1963, con el dinero que ganaba tocando los fines de semana, organizó su primer concierto de 'música seria' con una orquesta universitaria. Por casualidad el evento fue emitido por la radio local.

La de Mount St. Mary fue la primera vez que hice un concierto con mi música. Como la mayoría de los otros conciertos de mi música, tuve que pagar por ello. [...] Fue en 1962. Aunque fue una ganga, porque sólo fueron 300$. Era una orquesta de estudiantes. Había probablemente unas 50 personas en el público, y —por alguna extraña razón— KPFK lo grabó, y tengo una copia. [...]

Había una cosa llamada "Opus 5", y composiciones que implicaban una cierta cantidad de improvisación, y algunas secciones escritas que tenías que tocar de verdad. Algunas cosas eran gráficas, y había una cinta con música electrónica que se ponía de fondo con la orquesta, y tenía algunas películas de 8 mm que se proyectaban.

Mi única fuente de ingresos era trabajar en esa barbacoa de Sun Village. Trabajaba allí los fines de semana. [...] En la banda, no hacía barbacoas. [...] Era sólo una banda casual. Algunos tíos que conocía del instituto que vivían allí. Yo llegaba, enchufaba mi guitarra y tocaba con ellos.

Zappa! (Guitar Player, 1992)

También participó en marzo de 1963 en el Show de Steve Allen (programa de televisión adicto al disparate que recientemente se pasó por la televisión española) interpretando a dúo con el propio Steve un "Concierto de Bicicleta para dos".

Un compositor de Ontario en Steve Allen para tocar un dúo chiflado

Frank Zappa, de 22 años, compositor de música, seria y de la otra, residente en Ontario, estará en televisión mañana por la noche interpretando un concierto de bicicleta para dos con Steve Allen.

El show es a las 11 p.m., en el Canal 5. "Es muy divertido", dijo Zappa, "tocas la bicicleta punteando los radios y soplando por el manillar".

Otros métodos de producir "ciclofonía" es frotar los radios con un arco de contrabajo, darle a los pedales y soltar los frenos.

El concierto de Zappa-Allen cuenta con la complicidad de un hombre en la sala de control tonteando con una grabadora y de un grupo de jazz que aportará ruido de fondo atonal.

Zappa estudió música y arte en el Chaffey College. Escribió la banda sonora de The World's Greatest Sinner, una historia de bajo presupuesto sobre un impostor sacrílego que se arrepiente. Sinner se estrenó en el Vista-Continental Theater de Hollywood, y abrió el miércoles en el Ken Theater de San Diego.

Zappa escribe música para anuncios de TV y radio. Se graban en el Pal Studio, Cucamonga.

Progress Bulletin (Pomona, 26 de marzo de 1963)

Los llamé, y dije que tocaba la bicicleta, y ya sabes, estaban contratando todo tipo de cosas tontas allí. Me dieron la cinta como regalo de cumpleaños hace unos pocos años. Alguien encontró una copia y me la envió.

Zappa! (Guitar Player, 1992)

6. Dinero de verdad

En 1963 hizo la música para otra película, Run Home Slow, un western con guión de un viejo profesor del instituto (una de las escenas culminantes era un jorobado violando a la protagonista, una cowgirl ninfómana, junto al cadáver de un burro). Esta vez le pagaron, y con el dinero se compró una guitarra eléctrica de verdad (que utilizaría en los primeros discos de los futuros Mothers) y le compró el estudio de grabación a Paul Buff, que estaba pasando por problemas financieros, rebautizándolo como Studio Z.

Así que, ¿recordáis la película barata de vaqueros de la que mi profesor de inglés del instituto escribió el guión en 1959? Después de infinitos retrasos, Run Home Slow (con Mercedes McCambridge de protagonista) se completó y se le puso música en 1963. Incluso me pagaron por ello, no todo, pero sí la mayor parte. Cogí parte del dinero y me compré una guitarra nueva, y utilicé el resto para 'comprar' Pal Records a Paul. En otras palabras, acepté cargar con el arrendamiento y el resto de las deudas.

The Real Frank Zappa Book (1989)

7. El Studio Z

Donde quiera que sople el viento
Está bien para mí
Donde quiera que sople el viento
A mí no me importa
Porque he terminado con los líos
Y las peleas contigo
Any Way The Wind Blows

Para entonces ya se había separado de su mujer y se fue a vivir al estudio. Allí no tenía ducha ni cocina, pero se pasaba doce horas al día grabando. Motorhead Sherwood, un viejo amigo de Lancaster, se mudó al estudio con él y conseguía algo de comida de vez en cuando. Los fines de semana tocaba en todo tipo de locales con sus viejos amigos de Sun Village o con un trío llamado The Mothers (nada que ver con los posteriores Mothers).

Studio ZMientras tanto, mi matrimonio se rompió. Presenté el divorcio, me fui de la casa de la calle G, y me mudé al 'Studio Z', comenzando así una vida de sobre-grabaciones obsesivas, sin parar, doce horas al día.

No tenía comida, ni ducha ni baño; sólo un fregadero industrial donde podía lavarme. Hubiera pasado hambre allí si no hubiera sido por Motorhead Sherwood. Lo conocía de Lancaster. Vino a Cucamonga y no tenía dónde quedarse, así que le invité a mudarse al estudio conmigo.

Motorhead se lo hacía con los coches y también tocaba el saxofón, una combinación útil. Cuando los Mothers se formaron finalmente, trabajó con nosotros como roadie, y después se unió a la banda.

Un día Motorhead, por medios ilícitos, adquirió una caja de comestibles de un banco de sangre móvil. Consiguió puré de patatas instantáneo (todavía no sé por qué un banco de sangre móvil iba a llevar puré de patatas instantáneo, pero ahí es donde dijo que lo consiguió), algo de café instantáneo y algo de miel.

Por entonces actuaba los fines de semana en un local llamado el Village Inn, en Sun Village, a ochenta millas. El sueldo era catorce dólares a la semana (siete pavos por noche), menos la gasolina.

Con eso, compraba crema de cacahuete, pan y cigarrillos. Una semana tiramos la casa por la ventana y compramos toda una caja de Velveeta.

The Real Frank Zappa Book (1989)

Tenía un power-trío llamado The Mothers, con Les Papp a la batería y Paul Woods al bajo, y trabajábamos en un lugar llamado The Saints & Sinners en Ontario, California. Eran sobre todo trabajadores mexicanos, un bar a go-go, montones de cerveza, y algunas camareras que saltaban sobre las mesas, ese tipo de cosas.

Guitar Player (1977)

Mientras tanto, de vuelta al "STUDIO Z", había estado trabajando en lo que podría haber sido la primera 'ópera rock'... un estúpido pedazo de basura llamado I WAS A TEEN-AGE MALT SHOP ["Yo fui una heladería adolescente"].

Mystery Disc (1985)

Era una cosa de tipo estrictamente fantástico. Trataba de un viejo que tenía una hija llamada Nelda, una animadora. El viejo tenía un estudio de grabación que no había conseguido ningún éxito, y había un casero malo que lo iba a echar por no pagar. Así que aparece un grupo que llega con un héroe del instituto llamado Med The Mungler [Ned The Mumbler, "Ned el farfullador"], que es como un Llanero Solitario adolescente.

COQ (1974)

Otro asiduo del estudio era Don Van Vliet, con el que montó la banda The Soots. Grabaron algún material, pero no consiguieron vendérselo a ninguna compañía. No entendían por qué estaba distorsionado el bajo.

Después de mudarme al 'Studio Z', Don Van Vliet vino de visita. Hice algunas grabaciones con él que precedieron a la Beefheart Magic Band. El grupo se llamó los Soots. Algunas de las canciones eran "Metal Man Has Won His Wings", "Cheryl's Canon" y una versión de una canción de Little Richard "Slippin' and Slidin'" (cantada como Howlin' Wolf). En esos días ciertas compañías de discos alquilaban los masters a productores independientes. Un productor llevaba una pieza acabada y le daban un anticipo sobre los royalties. El productor todavía era propietario del master. La compañía editora tenía el uso de él durante unos pocos años, después de lo cual el control del master revertía al productor. A través de Paul Buff había conocido a gente de Hollywood que trabajaba en esos departamentos, así que fui a un tío de Dot Records llamado Milt Rogers con dos de los masters de los Soots. Los escuchó un rato y dijo, "No podemos editar esto, la guitarra está distorsionada".

The Real Frank Zappa Book (1989)

Incluso antes de tener esa maravillosa banda llamada The Mothers, Ray Collins y yo solíamos vagar por ahí en Pomona haciendo actuaciones donde los dos hacíamos parodias de canciones folk. Cantábamos "Puff The Magic Dragon" como "Joe The Puny Greaser", y tocábamos una versión pervertida de "The Streets Of Laredo" llamada "The Streets Of Fontana". No nos planteábamos causar ningún tipo de impacto en la gente. Sólo lo hacíamos para reírnos, para divertirnos. Si alguien se entretenía, bien. Si no, a quién coño le importa. Nada de lo que he escrito ha sido para intentar impactar o influir a nadie.

Pulse! (1993)

8. Aparece el agente Willis

Aquí la Policía...
Tenemos el garaje rodeado
Entregaos
No os haremos daño
Ni os heriremos, ni os multilaremos
Salid con las manos en alto
Joe's Garage

En una subasta de un estudio de Hollywood compró viejos decorados y convirtió el estudio en el plató de una película, Captain Beefheart vs. The Grunt People ["El Capitán Corazón de Vaca contra La Gente Gruñona"], con Don Vliet de protagonista, y que nunca consiguió rodar, porque mientras buscaba financiación para hacerla, Zappa fue detenido y encarcelado por "conspiración para realizar pornografía". Un agente de policía disfrazado de vendedor de coches usados le encargó una cinta para divertirse con sus amigos. Zappa grabó con una amiga una cinta de gemidos y ruidos de muelles de cama con música de fondo, y cuando se la iba a entregar al tipo los detuvieron a los dos.

La brigada anti-vicio hace una redada en un estudio local

CUCAMONGA.— Agentes de la Brigada Anti-Vicio hicieron callar las grabadoras de un estudio de cine y de grabación liberado y a-go-go el viernes, y arrestaron a un productor de cine con estilo propio y a su frescachona y pelirroja compañera.

Bajo sospecha de conspiración para manufacturar materiales pornográficos y sospechosos de perversión sexual, fueron fichados de ambos crímenes en la cárcel del condado:

Frank Vincent Zappa, de 24 años, y Lorraine Belcher, de 19, ambos con dirección en el estudio, 8040 N. Archibald Ave.

The Daily Report (27 de marzo de 1965)

Poco después de mudarme al 'Studio Z', oí hablar de una subasta en los Estudios F. K. Rockett de Hollywood. Estaban cerrando el negocio y tirando algunos decorados. Por cincuenta dólares compré más decorados de los que podía meter en el estudio, incluyendo un ciclorama de dos caras —púrpura por un lado para la noche, azul por el otro para el día— una cocina, un interior de biblioteca, un exterior de edificio, todo lo que necesitaba para hacer una película barata. Cada pieza que cabía por las puertas se metió, se montó y se repintó.

Acabé durmiendo en el decorado del Laboratorio de Billy Sweeney. En la parte de atrás del estudio, junto al lavabo, construí un cohete espacial de cartón de dos dimensiones completamente imposible.

Pinté todos los decorados yo mismo y escribí un guion basado en la gente y las instalaciones disponibles en el momento: Captain Beefheart vs. the Grunt People. Luego vino la parte difícil, intentar conseguir dinero para hacer la película.

El Ontario Daily Report tenía un artículo sobre mí y sobre mi proyecto en sus páginas centrales del domingo, sobre cómo un tío raro de Cucamonga estaba intentando hacer una película de ciencia ficción llamada Captain Beefheart vs. the Grunt People. Fue probablemente ese artículo lo que hizo que la brigada anti-vicio del Condado de San Bernardino se interesara por mí.

Fue en 1962, llevaba el pelo corto entonces, pero la gente del pueblo pensaba que llevaba el pelo largo. El código de indumentaria tácito para un hombre en Cucamonga en ese período, para todas las ocasiones, era una camisa deportiva blanca de manga corta con una pajarita (Pee-Wee Herman podría haber sido el canon de la moda). Las camisetas eran consideradas avant-garde.

Anuncié un casting para la gente del pueblo para actuar en la película. Un hombre vino a la audición para el papel del tonto del culo: el Senador Gurney. Más tarde descubrí que era miembro de la brigada anti-vicio del Condado de San Bernardino, enviado para ponerme una trampa.

La brigada anti-vicio había hecho un agujero a través de la pared del estudio y me estaba espiando varias semanas. El subtexto político de todo esto tenía algo que ver con un próximo desarrollo de los bienes raíces que requería deshacerse de los inquilinos antes de que la Avenida Archibald fuera ampliada.

La otra parte del subtexto tenía que ver con una chica que conocí en un restaurante de Hollywood. Tenía una amiga, una chica blanca con un niño negro. Necesitaban un sitio donde quedarse. La siguiente parada, Cucamonga.

Ella y su amiga jugaban con el niño en la acera de delante del estudio, a la vista de los del Rodillo Santo escondidos en la iglesia al otro lado de la calle. Aparantemente esto causaba alguna tensión psicológica en la congregación y, poco después, me visitó el hombre que había hecho la audición. No consiguió el papel, pero resulto ser muy buen actor.

Unas semanas más tarde volvió, disfrazado de (no os riais) vendedor de coches usados. Me contó que algunos de sus amigos iban a hacer una fiesta la semana siguiente. Ya que tenía un cartel fuera del estudio (comprado en la subasta) que decía "TV Pictures", quería saber si yo podía hacerle una 'película excitante' para diversión de su hermandad.

Ansioso de ayudar (ya que no hay ocasiones de entretener a caballeros de esta fascinante profesión todos los días), le expliqué que las películas costaban mucho dinero y sugerí en su lugar una cinta de audio.

Me hizo una lista verbal de todos los distintos actos sexuales que quería que se incluyeran en la cinta. Yo no la sabía en ese momento, pero estaba emitiendo nuestra conversación a un camión aparcado fuera del estudio a través de su (no os riais) reloj de pulsera.

Le dije que podía hacer una cinta así por cien dólares, y tenerla al día siguiente. Esa tarde, hice la cinta con la ayuda de una de las chicas, una media hora de gruñidos de pega y crujidos de cama. No hubo involucrado nada de sexo real.

Me quedé toda la noche para cortar las risas y luego añadí algo de música de fondo, una producción completa. El siguiente día el de la audición, cuyo nombre era Detective Willis, apareció y me ofreció cincuenta dólares. Dije que el trato era de cien dólares y me negué a darle la cinta, nunca cambió de manos. A pesar de ello, la puerta se abrió de pronto, se dispararon los flashes, los reporteros corrieron por todo el lugar y me pusieron unas esposas en las muñecas.

La brigada anti-vicio nos arrestó a mí y a la chica, y confiscó todas las cintas y todos los pedazos de película del estudio. Incluso se llevaron mi proyector de 8mm como 'evidencia'.

Yo estaba en la ruina y no podía pagar un abogado. Telefoneé a mi padre, que había tenido recientemente un ataque al corazón, y él tampoco podía pagar un abogado. Tuvo que pedir un préstamo al banco para pagar la fianza.

Una vez fuera, fui a ver a Art Laboe. El había editado algo de mi material en su sello Original Sound ("Memories of El Monte" y "Grunion Run") y conseguí un anticipo sobre los royalties, que utilicé para pagar la fianza de la chica.

Intenté conseguir que la ACLU se interesara por el caso pero no querían tocarlo. Decían que no era lo suficientemente importante y que, sí, había habido algunos casos de detención ilegal en esa área. Por entonces mi padre había sido capaz de contratar un abogado, que decía que mi única esperanza era alegar nolo contendere (no contesto, o "estoy tan arruinado que ni siquiera puedo comprar justicia en Cucamonga, así que le voy a dar mil pavos a este abogado de aquí y mantener mi puta boca cerrada, esperando que no me deis la pena de muerte").

Antes del juicio, mi experto legal de pelo blanco me preguntó, "¿Cómo pudiste ser tan tonto para dejar que te engañe este tío? Pensaba que todo el mundo conocía al Detective Willis. Es la clase de tío que se gana la vida esperando en los aseos públicos para atrapar maricas".

Yo respondí, "No suelo andar por los lavabos, nunca había oído hablar de tíos a los que pagaran por hacer eso". ¿Qué era eso? ¿Mi falta era que nunca había soñado que existía basura como Willis, o que alguien en el gobierno apartaba dólares de los impuestos para procurar a tíos como él un salario y un 'presupuesto de búsqueda'? Iba a tener que poner un poco al día mi imaginación para compensar esta espantosa revelación.

Fui acusado de "conspiración para cometer pornografía". El cargo de pornografía era, según la ley del estado, una ofensa. El cargo de conspiración, por otro lado, era una felonía, que requería unas impresionantes cantidades de servidumbre penal.

Así que, ¿cómo se dedica uno a la "conspiración para cometer pornografía"? En California, si dos o más personas discuten la comisión de cualquier crimen —no importa lo pequeño que sea (como cruzar en rojo quizá)— mágicamente se convierte en una conspiración, y la pena aumenta más allá de toda razón. Se presumió que yo había discutido hacer la cinta con la chica y, por tanto, era candidato a de diez a veinte años de días duros. ¿Todavía queréis mudaros a California, amigos?

En un punto del juicio, el juez nos llevó a mí y a la chica a sus habitaciones privadas, junto con todos los abogados, escuchó la cinta y empezó a reírse. Era divertida, y ni de cerca tan extraña como los ruidos vocales que aparecerían en la cara cuatro del álbum Freak Out!

Las risas enfurecieron al asistente del Fiscal del Distrito de veintiséis años que llevaba el caso. El pedía, en nombre de la justicia, que se me encarcelara por esta terrible ofensa.

El veredicto final: culpable de una ofensa. La sentencia: seis meses en la cárcel, con todo excepto diez días suspendido, y tres años de condicional, durante los cuales no podía violar ninguna ley de tráfico o estar en compañía de ninguna mujer menor de ventiuno sin la presencia de un adulto competente.

La sentencia también preveía que se borraran todos mis 'antecedentes', después de un año no había nada en los archivos que dijera que yo había estado nunca en la cárcel. Después de que la sentencia fuera pronunciada, se me colocó en el tanque de espera en la parte de atrás del palacio de justicia, para esperar el autobús del sheriff para llevarme a la cárcel del condado. Estaba leyendo una larga pieza de poesía carcelaría escrita en la pared ("La Balada de Do-Do Mite") cuando el Detective Willis entró y dijo, "Si me das permiso para decidir cuáles de esas cintas que hemos confiscado son obscenas, te devolveremos el resto de ellas, borradas".

Yo dije, "Lo primero de todo, no tengo la autoridad de convertirte de policía a juez, y además, no tienes derecho a hacer nada con esas cintas —el caso está cerrado— y voy a ir detrás de ti para recuperarlas", pero no fui capaz de recuperar nada de todo aquello, y hasta este día no sé que ha pasado con ellas.

The Real Frank Zappa Book (1989)

9. El Tanque C

Hay cuarenta y cuatro hombres
Encerrados en el depósito "C"
Y sólo hay una ducha
Pero a Bobby no le importa
San Ber'dino

Pasó diez días en el "Tanque C" de la cárcel de San Bernardino aprendiendo cómo funcionaba el sistema penal norteamericano, y cuando salió descubrió que iban a tirar el estudio para ampliar la calle. Habían conseguido librarse de él en Cucamonga.

Los diez días que pasé en el Tanque C en la Cárcel del Condado de San Bernardino fueron muy educativos. A menos que hayas estado en la cárcel, no te puedes imaginar cómo es en realidad. No era como la cárcel de Lancaster donde te daban pastelillos por la mañana. Esto era una cárcel fea.

Había un enorme tío negro allí llamado "Slicks" (porque sus labios se parecían a esos grandes neumáticos de los coches de carrera que llaman 'cheater slicks'). Estaba dentro por robar cobre. ¿Cobre?

Los vagabundos solían ir a las pistas de carrera de San Bernardino y sacar las zapatillas de freno de cobre de los vagones y venderlos como chatarra en el mercadillo de calle abajo. Slicks se imaginó que si los compradores pagaban bien por pequeños trozos de cobre, pagarían muy bien por un pedazo bien grande. Así que planeó irrumpir en el recinto de la compañía telefónica local, donde estaban almacenados grandes rollos de cable telefónico.

El lugar tenía una valla con una cadena. Slicks planeó trepar por la valla, poner un palo a través de uno de los rollos —como eje— lanzar una cuerda por la valla, engancharla al 'eje', tirar de la cuerda y hacer que el rollo gigante pasara por la valla. Luego iba a llevárselo al desierto, quemar el aislante del cable y vender el cobre.

Llegó tan lejos como a trepar la valla y meterse en el recinto antes de que lo cogieran los perros. ¿Es esto El Crimen Del Siglo, o qué?

Había un chico mexicano allí dentro, de unos diecinueve años, que había estado encerrado tres semanas, esperando una extradición a Beverly Hills con billete de peatón imprudente.

Los guardias dejaban las luces encendidas toda la noche para evitar que nos durmiéramos. Hacía unos 104 grados allí de día.

Se nos suministraba una cuchilla de afeitar al día, y una pequeña cabina de duchas al final del bloque de celdas para cuarenta y cuatro hombres. La porquería en el suelo de la ducha tenía unas cuatro pulgadas de grueso. No me afeité ni me duché en todo el tiempo que estuve allí.

La comida no era estupenda. Una mañana encontré una cucaracha gigante en el fondo de mi taza de cereales. La metí en un sobre con una carta para la madre de Motorhead. El censor de la cárcel la encontró, y el director me amenazó con aislamiento y volvía a intentar algo así ninguna otra vez.

Había dos tíos que llamaban los Sabuesos del Papeo que literalmente se comían cualquier cosa. Esperaban hasta que todos habían probado el primer bocado de comida y lo habían encontrado repulsivo, entonces sostenían sus bandejas mientras los otros presos tiraban su 'chop suey' en ellas, formando pequeños almiares de... quién coño sabe lo que era.

Nos daban media hora para comer antes de que recogieran las bandejas. Las bandejas de los Sabuesos del Papeo siempre estaban limpias.

Esto me dio una buena bocanada de la ley de California, los abogados de California, y un vistazo al interior de la industria penal de California en acción. No he visto nada desde entonces que me haga cambiar de opinión sobre lo mal que funciona el sistema.

The Real Frank Zappa Book (1989)

Después de esta agradable experiencia se mudó a Los Angeles, donde trabajó en la sección de singles de una tienda de discos.

Después de salir de la cárcel me di cuenta de que iban a tirar el estudio y ampliar la calle, y no había nada que pudiera hacer. Fue muy triste. Tuve que conseguir corta cables y sacar del tirón todo mi equipo de allí y evacuar el 'Studio Z'. Tuve que dejar todos esos decorados que había pintado, el cohete espacial, el laboratorio del científico loco, todo.

Me mudé de Cucamonga a un pequeño apartamento en el 1819 de Bellevue Avenue, en la sección de Echo Park en Los Angeles, y conseguí un trabajo en Wallich's Music City, una tienda de discos en el centro de L.A. Trabajé de vendedor en la sección de singles.

Tenía suficiente dinero para los billetes de autobús de ida y de vuelta de la primera semana, pero ningún dinero para comida. Así que con mi primera paga fui a un pequeño mercado Filipino debajo de la colina y compré una bolsa de arroz, una bolsa de alubias rojas, un cuarto de Miller High Life y algunos condimentos para darle sabor al arroz y a las alubias. Volví a la casa e hice una gran olla de cosas con las que planeaba sobrevivir la siguiente semana.

Me comí un gran plato de aquello y me bebí una cerveza. Mi estómago se infló como si fuera a salir el Alien. Me caí de la silla, retorciéndome de agonía, maldiciendo a la compañía Miller High Life.

The Real Frank Zappa Book (1989)

10. The Soul Giants

Poco después entró como guitarrista sustituto en The Soul Giants, el grupo de Ray Collins. Ray se había peleado con el anterior guitarra y lo había echado de la banda. El Día de la Madre el grupo se cambió el nombre oficialmente por The Mothers. Para ese entonces Zappa ya se había convertido en el líder de la banda y había convencido a todos los demás de que se iban a hacer ricos tocando su música. A todos menos a Davie Coronado, el saxofonista, que prefirió seguir ganando dinero con la música.

Ray había cantado con una serie de grupos de R&B desde mediados de los cincuenta, y había grabado con Little Julian Herrera and the Tigers. En 1964, se mantenía trabajando de carpintero, y los fines de semana cantaba en un grupo llamado los Soul Giants en un bar de Pomona llamado el Broadside.

Aparentemente tuvo una pelea con el guitarrista, Ray Hunt, le dio un puñetazo, y el guitarrista se fue del grupo. Necesitaban un sustituto, así que entré para el fin de semana.

Los Soul Giants eran una banda de bar muy decente. A mí especialmente me gustaba Jimmy Carl Black, el batería, un indio cherokee de Texas con un interés casi antinatural por la cerveza. Su estilo me recordaba al tío que hacía el gran ritmo de fondo en los viejos discos de Jimmy Reed. Roy Estrada, que era mexicano-americano y también había formado parte de la escena de R&B de Los Angeles desde los cincuenta, era el bajista. Davy Coronado era el líder y el saxofonista de la banda.

Toqué en alguna actuación, y una noche sugerí que empezáramos a hacer material original para conseguir un contrato discográfico. A Davy no le gustó la idea. Le preocupaba que si tocábamos material original nos echaran de todos los estupendos bares en los que trabajábamos.

Las únicas cosas que los dueños de los clubs querían que tocaran las bandas eran "Wooly Bully", "Louie Louie" y "In the Midnight Hour", porque si la banda tocaba algo original, nadie bailaba, y cuando no bailaban, no bebían.

A los otros tíos de la banda les gustó mi idea sobre un contrato discográfico y querían intentarlo con cosas originales. Davy se fue. Resultó que Davy tenía razón absolutamente, no conseguimos mantener un trabajo en ningún sitio.

[...]

El Día de la Madre de 1964 el nombre de la banda fue cambiado oficialmente por el de Mothers.

The Real Frank Zappa Book (1989)

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Todas las citas de Frank Zappa excepto donde se indica lo contrario
Artículo original, recopilación y traducciones:
© Román García Albertos
donlope@ono.com
2015-08-15